-->Me gustaría ser pequeña para poder amarrarme a la cama y no irme de un sitio que quiero, o fingir alguna enfermedad, o algo... Pero no, ya soy mayor y me he tenido que levantar a las 5 de la mañana para ducharme y salir hacia la mierda de Valencia. En verdad lo de hacerse mayor no mola nada, cada vez tienes más responsabilidades, por ejemplo el otro día en el cine:
Mitioelcalvo: Ana, guarda tú las entradas.
Analamejor: (Titubeando y con temblor en las piernas)Yo.. yo.. yo es que, es que.. es demasiada responsabilidad para mí, ¿y si las pierdo? , ¿ y si me las roban?, eh, eh! Nos quedamos sin entrar. Quita, quita. (se las devolví temblando)
Vamos, es que eso es demasiada responsabilidad para una niña de apenas 15 años, ¿me entiendes, no?
Ya empiezo a hablar de lo que no toca... Pues eso, que no quería irme.
Antes de salir de casa, como todas las veces que salimos de viaje, mi madre siempre dice lo mismo: "¡La última vez, la última vez!" A mí me revienta que diga esto, a ver, si lo dices lo haces, no te jode, es que nunca falla. Mis hermanos le desesperan, normal que diga eso. Cada vez estoy más convencida de que no voy a tener hijos.
No hablé en todo el viaje, salvo que me preguntasen algo y yo contestase de mala gana porque me habían hecho quitar los auriculares, que con ellos no escucho lo que me dicen.
Por la carretera me acordé de
Yai ( ohhh, tenía muchas ganas de enlazar ya algo, como un blog grande, qué pasada)
Y de Rubén varias veces, es que estaba la carretera llenísima de mierdas.
Y conocimos por el camino a este adorable perrito.
Me lo he pasado genial, como todos los veranos, y siempre junto a mistioscasitios y misprimoscasiprimos.
La comida geniaaaaaaaaaaaaaaaal, la primera noche mihermanohijodeputaCarlos y Marta (miprimacasiprima) nos pedimos escalopines, dos raciones, y nos trajeron 20, aaaaah.
A la noche anterior me pedí escalopines otra vez, habían 12 y me comí 10.
Y cuando como mucho no me dicen que como mucho, pero cuando como poco, me dicen que no como y mi madre me mete presión y ya se cree que soy una anoréxica, anda y vete por ahí. Es que además tenía como a tres madres, tenía a mi madre, tenía a la Moni (mitiacasitia) y a Marta. Todo muy estresante.
La noche anterior ya no sé qué me pedí pero escalopines no, que ya se me iba a poner cara de escalopín, ¿os imagináis a la gente con cara de lo que come? Ui, lo que me he imaginado... guarra!
Otro día fuimos a un museo de... creo que algo de.. habían muchas máquinas, eso seguro. Y entre ellas un chico súper guapo, o sea, guapo guapo, más mono.. Y tenía cara de simpático, y era súper mono, ¿ya lo he dicho?. Marta y yo suspirábamos. Bueno, éramos el grupo 18 y nos tocó bajar con él en un ascensor todo oscuro a una mina.... espera, si bajamos a una mina, es que era el museo de la minería, tomaaa, para que luego digais que no me entero. Pues eso, estábamos bajando en el ascensor oscuro y le hago una señal a Marta para que le tocase el culo, pero nada, no quería..
Y allí abajo el minero nos explicó como funcionaba todo, vamos, eso ponía en el folleto.
MineroquehablabacomoRajoy: Y los mineros trabajaban en blablablaba
Analamejor:Marti, mira qué guapo es
Martalaprimikahchula:Ya ves, es monísimo
Analamejor:Marta, lo has visto? Qué guapo!
Martalaprimikahchula: Sí, Ana, lo he visto
Analamejor:Qué bonico, de dónde será? Mira qué sonrisa. No es guapo? Marta, Marta?
Y Marta se había ido de mi lado, y una señora se había puesto en su lugar y asentía muy concentrada, empezó a hablarme de su nieto, éste es uno de los momentos en los cuales me pregunto “Ana, ¿qué haces con tu vida?, ¿vas a terminar como esta mujer, es eso lo que quieres?”. Entonces eché a correr.
MineroquehablabacomoRajoy:Ahora pueden elegir entre bajar por estas escaleras o por una rampa que resbala apoyándose en cada movimiento con los pies en estos palos.
Analamejor: Marti, será mejor que bajemos por las escaleras nos vamos a ma.. !mira el guapo, mira, baja por la rampa, vamos!
Y nada, bajamos detrás del chico guapo. Y también había una fresca con todas las tetas al aire, vamos, que no sé cómo no se le salieron.
Otro día comiendo, estaba mirando yo a una chica que se parecía mucho a una que yo conozco, y la tenía enfrente estaba yo un poco cortada porque no podía mirar a otro sitio y se me notaba mucho, al cabo de observarla con detenimiento y comprobar su gran parecido físico con la otra, me fijé en su hermano. O sea, era súper guapo, rubio de piel morena, parecía un surfero, me encantan los surferos. Más guapo.. Y se enteró toda mi mesa de que estaba mirando al chico y mi padre me decía que qué hacía mirando a chicos, que no se enterase él. Yo le iba a decir que no se preocupara, que no sólo estaba mirando al chico, que también miraba a la chica, pero me callé, creo que fue lo mejor. Era taaan guapo..
Luego íbamos mirando por la noche la carretera, a ver si veíamos algún animal:
Mami:A ver si vemos algún animal
Analamejor: !Uala! ¿Has visto eso?
Todoslosretrasadosdelcoche:No, ¿el qué?
Analamejor: !Un caracol!
Al cabo de un rato..
Analamejor: !Un ciervo!
Todoslosretrasadosdelcoche: ¿En serio?
Analamejor: No.
Y así con cosas como una babosa e insectos insignificantes que merecen la muerte.
Esto es lo que yo veía mientras hacía pis (que no caca, soy estreñida)
Me llevo genial con mi Marti, nos tocamos el culo mutuamente, que conste que todo esto lo empezó ella. Me encanta marearla, como a casi todo el mundo, es que soy muy desesperante, por ejemplo:
Ana: Marta, te vas a sentar a mi lado?
Marta: Luego
Ana: Marta, pero te vas a sentar?
Marta: Sin respuesta, ya pasa
Ana: Marta, ¿estás bien? Marta, ¿me quieres? Yo no. Marta, ¿te molesto?¿Marta?
Y así puedo estar hasta 15 minutos..
Un día decidí salir a pasear por aquel pueblo para reflexionar sobre lo que había pasado en la mina, si me iba a convertir en una de esas abuelas que se te sientan en el autobus, te acorralan y te cuentan su vida. El paseo duró poco, más que nada porque habían unas ovejas en medio del camino y me miraban muy mal, entonces eché a correr. Así que no sé si me convertiré en una de esas abuelas, habrá que verlo.
Y poco más, la comida del restaurante de abajo buenísima, a mí me encantan todas las mariconadas estas que les ponen de decoración, salsas de algo para decorar, me encanta. Me enamoré del paté de marisco, ahora mi madre lo va a hacer con la termomix, porque creo que lleva algo de pescado pero no me lo quieren decir, es que odio a muerte el pescado. Ah, y la última cena, como esa de Jesus, me pedí piña con nata y chocolate, el chocolate porque me gusta hacer tonterías con las cosas derretidas. Pues bueno, me atraganté con la piña y Marta me pegaba en la espalda, mihermanohijodeputaCarlos gritándome, Moni mirándome, mi padre diciéndome que esta vez sí que me iba a acompañar al hospital y mi madre diciendo que no jugase con eso, o sea, pillé tal cabreo que paré en seco de atragantarme, ¿que pare de jugar me dice?, ¿lo he hecho adrede?, si lo podría poner en mi entrada de
contactos con la muerte, ¿qué me estás contando?
PD: Echaré de menos las moras que tanto me ponen ( hablo de mora de fruta). Más guapos..
Ah, y fuimos a visitar a la abuelita esa amiga de mi madre, disfrutar.
-->
*Sí, las fotos de los chicos se ven fatal, ¿pero qué queréis? A mí no me vengáis con exigencias, maricones.
Tu puta madre, guapa