domingo, 22 de abril de 2012

Cambios en mi vida

¿Qué qué haría si tuviese huevos? Y ahora vosotros estaréis pensando: “¿Hacer puenting, tirarme en paracaídas, correr los San Fermines, viajar al espacio, quitarle comida a Falete? No, nada de eso. Algo mucho más simple. Cambiarme de instituto. Pero chicos, no los tengo. Y supongo que el año que viene, seguiré en mi mierda de instituto. Con esa gente tan.. con gente que va de guay. Con pringados, con gente que se cree algo, con subnormales, con guarras.. En definitiva, con gente vacía. Gente de mierda. Llamadme creída, pero no creo que tenga nada que ver con ser creída o no, busco gente más como yo.. Me gustaría irme al Guadalaviar, un colegio privado. Esperad, no es un simple colegio privado y ya. Es sólo de chicas. Ya bizqueo del placer. Saldría lesbianizada de ese sitio, ¿lo sabéis, verdad?. El otro día pensé en pasar por la puerta y fichar a algunas rubias. Lo sé, parezco un viejo verde. Lo único que me retenía en mi instituto, ha dejado de retenerme, ya os lo contaré dentro de unos años. Obviamente tengo a amigas muy importantes, pero me gustaría cambiar de aires y vale.. encontrar a una rubia pija.
Ayer fui a un curso de cupcakes con una amiga. Nos lo regaló mi madre por mi cumpleaños. Sí, mi madre le regala algo a una amiga por mi cumpleaños, así de maja es. No soy de dulces, es decir, que no me gustan los cupcakes. Lo que pasa que son monísimos, súper monos, concretamente. Y de cocinar tengo menos idea, yo creo que por eso mi madre se lo regaló también a mi amiga. Había una chica pelirroja que no dejaba de mirarme y me dijo que le gustaban mis Vans rosas neón a quien no le gusten, no tiene estilo, y a la salida me preguntó que dónde las había comprado. Vamos, que quería sexo, fijo. Estuve evaluándola en clase, para ver si le daba una oportunidad, pero no me convencía. Lo siento, chica pelirroja. Y el curso estuvo bien, me parece que se pensaron que era anoréxica porque no probaba nada. Me dieron ganas de mandar a la mierda a todas, eran peor que mi madre insistiendo en que me coma kiwis para hacer caca. Un agobio, vamos. Hablando de mis amigas vale, no estábamos hablando de mis amigas, pero no sabía cómo introducir lo que os quiero contar, no me las merezco.. El otro día estaba yo estudiando un examen importantísimo que tenía al día siguiente, y en eso que me llama Nieves.
Nieves: Ana, ¿puedes bajar un momento? Es por algo muy importante que no puedo contarte por teléfono (todo esto con voz de circunstancia)
Analamejor: Tia, no puedo, tengo que estudiar.
Y ella venga a instir y yo le dije que no. Que no podía. Nunca había estudiado con tanta curiosidad, curiosidad hacia lo que me tenía que contar Nieves, no hacia la Segunda Guerra Mundial. Pero por otro lado, oía una voz que decía que quemase a todos los de .. ah no, esta vez era una voz que decía que no podía bajar ni un minuto, que si luego suspendía ya tendría que vivir entre cartones. Ari no ayudó a que me centrase a estudiar. Me dijo que era urgente lo de Nieves y que tenía que bajar. Después de perder un tiempo precioso debatiendo el si bajar o no bajar, que ya me hubiese dado tiempo a bajar y subir, bajé. Salí corriendo con el libro de Historia en la mano para eso de no sentirme tan culpable por bajar. Llegué y allí estaban las dos. Yo me esperaba un “Estoy embarazada” o un “Tengo cáncer”. Pero no, me hicieron bajar para que la gilipollas de Nieves me dijese que le gustaba uno. Mira, las habría matado allí mismo. Pues eso, que no me las merezco. Por la única razón, que bajé fue porque siempre he querido amigas así, que cuando las necesitase me ayudasen, tuviesen lo que tuviesen o fuese la hora que fuese. Tipo las de las pelis, eso que te llama una amiga a las cuatro de la mañana para hablar. Parece ser que quiero una vida de película.
¿Os acordáis de la película Papá Canguro? El padre era un desastre, ¿verdad? Pues yo voy a ser lo mismo. No voy a ser padre, no. Voy a cuidar de una niña. Yo, que odio a los niños o intento odiarlos. Cuando veo a un niño siempre digo que prefiero un perro. Siempre que les encuentro algo gracioso que es poquísimas veces, que quede claro me cabreo conmigo misma. Porque me da miedo que al pensar eso, de mayor quiera tener un hijo. Y no quiero hijos. Ya os explicaré en otra entrada las razones. Pues eso, voy a cuidar de la hermana de la novia de mihermanohijodeputaBorja. Obviamente lo hago cobrando, me pagan 50€ al mes. En verdad es mierda, pero tampoco me costará tanto. Son 20 horas semanales y no me quita tiempo de estudios. Lo bueno es que es una niña tranquila, y sino, un tranquilizante en la merienda. O con el bate que guardo debajo de la cama también se me ocurren otras técnicas. Se lo va a pasar genial. No aseguro no dejarle algún trauma.
Quiero terminar esta entrada con una reflexión. Las chaquetas estas que lleva una franja de cuadros y el resto es de un color. Pues esas, las chicas que las llevan, son o lesbianas o bisexuales. Lo sé, es una gran reflexión. Para que luego digáis que no soy profunda. Hasta dentro de poco, chicos.
Tu puta madre, guapa