Allí estaba ella, destrozada por las drogas, sería perfectamente el después de una campaña contra las drogas. “Así podrías terminar”.En el sofá, hecha mierda, y con la nariz blanca.
Creo que necesito otra raya. Dios, estoy muerta, me duele todo, reventada es poco, coño.No me queda mierda, creo que llamaré a Blake.
Se dirigió tambaleándose hacia su móvil sobre el que muchas veces había servido como un apoyo para sus múltiples rayas.
¿Qué cojones es esto? ¿270 llamadas? Puto móvil de mierda.
Acto seguido lo estampó contra la pared. Y se dirigió hacia la ventana de la habitación, ya era de día.
¿Por qué hay tanta gente fuera, y esas velas, por qué llora la gente?
Bajó corriendo las escaleras, tan rápido que se comió el suelo, literalmente.
Nadie se había dado cuenta de su presencia, estaba toda la casa llena de policias, enfermermeros, todos rodeaban algo que estaba en el suelo, su vista no alcanzaba aquel punto.
Empezó a gritar que se largasen de allí:
-!Hijos de puta, largaros de aquí ahora mismo, cabrones de mierda!
Empujó a uno con las pocas fuerzas que le quedaban, lo empujó, pero aquel hombre ni se inmutó, empezó a ponerse nerviosa. Cogió carrerilla y se abalanzó sobre aquel círculo el cual seguía observando algo en el suelo. Nada, mierda, no podía hacer nada. Finalmente se acercó, no mucho, no le hizo falta, ya entendía todo, con sólo ver aquel brazo tatuado, una mujer desnuda y una herradura, los conocía perfectamente, más que nada porque eran suyos.
Se tuvo que sentar en el suelo a respirar, pensó que serían los efectos de las drogas. Salió corriendo a la calle, creyó que se le estaban pasando los efectos, la gente le miraba, conforme se iba acercando a la multitud se dio cuenta de que no le miraban a ella, miraban a la casa. Al lado de un árbol habían cientas de flores, fotos, fotos suyas. Había muerto.
Gracias, gracias por hacerme sentir la música. Un soul, jazz tan puro que me dan ganas de llorar. Una voz mágica. Hubiese matado porque me hubiese dicho a la oreja “No,no,no”, todo el mundo te podría decir eso en la oreja, pero ninguno te haría sentir lo que te hace sentir Amy.
Tu puta madre, guapa.


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